martes, 19 de marzo de 2013

Love surf.

Y ahí estaba de nuevo, en esa playa en la que cada vez que iba los pelos se le quedaban como escarpias, en ese lugar donde podía ser ella, donde las olas rompían con tal perfección que parecían de película. Donde la arena quemaba y al llegar a la orilla sus pies se enfriaban de pronto.

Se planto frente al mar con ganas de comérselo, respiro muy hondo, todo su cuerpo se lleno de salitre, esa sal que le rejuvenecía por momentos, estaba en el mejor lugar del mundo, no estaba sola, en su mano derecha sostenía tal vez lo que fuera lo mas preciado de su vida, su pequeña tabla azul brillaba ante ese sol reluciente que quemaba cada poro de su piel. 

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